Oleksandr Shcherbyna, Alex, llegó a España el 24 de marzo de este año, un mes después del inicio de la guerra de Ucrania. Abogado de profesión, desde el 2005 trabajaba en una empresa de servicios de transporte en su país.  Al estallar la guerra se encontraba en un viaje de negocios en Londres y no pudo volver. Desde Inglaterra, hizo todo lo posible para ayudar a su familia, principalmente a su mujer Alona y a su hija Alisiia. La intermediación del Director General de un conocido laboratorio veterinario y su mujer, facilitó el proceso cediéndoles alojamiento, un trabajo para Alona y todo lo que necesitaban para la escolarización de Alisiia y la regularización de su situación. Una semana después del conflicto, partieron de Kiev en un tren de evacuación a Leópolis, luego a Polonia y finalmente, a España.

Poco tiempo después Alex pudo reencontrarse con su familia y Distrivet le ofreció un trabajo como operador logístico para que pudieran seguir adelante. “Ahora estamos todos juntos. Nuestra hija va a la escuela y se ha adaptado a una vida tranquila sin sirenas ni bombardeos”, comenta Alex, remarcando que su prioridad es el bienestar de su pequeña.

Atrás han dejado a todos los suyos, también a la madre de Alex y a un hermano. Su otro hermano también está en España.

Nos dice que se han adaptado muy bien a este país y a su cultura, y lo que más le gusta es la gente, siempre dispuesta a echarles una mano. Lo que más le ha sorprendido, la siesta 😊. Confiesa que podría acostumbrarse a ella. Dedica su tiempo libre a pasar tiempo con su familia, y espera poder visitar Francia e Italia algún día.

Aunque echa mucho de menos Ucrania, no tiene intención de volver. “La guerra en nuestro país se inició en 2014 y las consecuencias después de la guerra durarán 10 años o más.”

“Nuestro futuro es nuestra hija y debemos cuidarla lo mejor que podamos”, nos dice. Y nosotros seguiremos haciendo lo posible para mejorar su futuro.

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